Es bien sabido que las mujeres se preocupan por su peso y los hombres por su cabello.
De hecho, aunque algunas mujeres también la padecen, la calvicie es principalmente un problema masculino.
La caída del cabello suele aparecer entre los 25 y los 35 años, pero puede comenzar más tarde. Generalmente, comienza así: una línea de cabello que retrocede gradualmente en la frente, las sienes o la coronilla.
¿La causa principal?
Un exceso de hormonas masculinas, conocido como alopecia androgénica. Este exceso es hereditario; si tu padre es calvo, es muy probable que tú también lo seas.
Pero otros factores pueden contribuir a la caída del cabello: el estrés o la ansiedad, una dieta desequilibrada o teñirse el cabello con frecuencia pueden contribuir a la pérdida de cabello.
En cuanto al tratamiento, existen varias soluciones. Si la caída del cabello se debe a ansiedad prolongada o a una dieta desequilibrada, el problema se resolverá rápidamente. Sin embargo, si se trata de un desequilibrio hormonal, serán necesarias técnicas específicas.
En primer lugar, está el tratamiento con minoxidil, que es el más utilizado. Este producto frena la caída del cabello e incluso, en ocasiones, estimula su crecimiento. Se trata de una loción que se aplica dos veces al día. Pero ten en cuenta que, una vez que empieces, no podrás interrumpirlo; es un tratamiento de por vida si quieres que sea efectivo.
Recuerda consultar con tu médico antes de comenzar cualquier tratamiento, ya que pueden presentarse alergias o efectos secundarios.
Jessica DAGHERO
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