Una vez superado el episodio doloroso, se recomienda a las personas con problemas de espalda que retomen sus actividades y practiquen deporte cuanto antes. De hecho, no hay nada peor para la espalda que la inactividad. Por lo tanto, fortalecer la espalda es fundamental para reducir el riesgo de dolor.
Sin embargo, tenga cuidado, ya que si bien algunos deportes son especialmente beneficiosos, otros pueden ser extremadamente perjudiciales para la espalda.
Obviamente, evite los deportes de alto impacto que ejercen presión sobre la espalda, requieren contorsiones y causan microtraumatismos. Por lo tanto, las personas con problemas de espalda deben evitar los siguientes deportes: judo, lucha libre, remo, piragüismo/kayak, todos los deportes de raqueta (tenis, tenis de mesa, bádminton, etc.), levantamiento de pesas, trampolín, etc.
Por el contrario, se recomiendan especialmente tres deportes: natación, caminar y ciclismo.
La natación es el deporte ideal para quienes sufren dolor de espalda. De hecho, la natación es una terapia en sí misma para tratar estos problemas. Al estar sostenido por el agua, el cuerpo se siente ingrávido, liberándose de muchas limitaciones, y las vértebras no se comprimen por el peso corporal.
Caminar también es una excelente actividad física para la espalda. Es sencillo y beneficia la columna vertebral en todo momento, ya sean caminatas largas o cortas, y tanto si el ritmo es moderado como rápido. Además, si camina a paso ligero, concéntrese en aumentar el número de pasos en lugar de la longitud de la zancada. De hecho, cuanto más larga sea la zancada, más se tuerce la columna, lo cual obviamente es perjudicial.
Finalmente, el ciclismo es un deporte que puede practicar prácticamente sin riesgo para la espalda, siempre que adopte una postura correcta.
En cualquier caso, no dude en consultar con su médico, quien podrá asesorarle fácilmente y recomendarle ejercicios para fortalecer su espalda.
Anthony BOURDAIN & Cyril CHATEAU
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