¿Quieres darle a tu piel un brillo radiante y mejorar su elasticidad con un peeling superficial? Sí, siempre que elijas la técnica adecuada y tomes algunas precauciones.
El principio de un peeling superficial consiste en aplicar una sustancia química sobre la piel, principalmente en el rostro, que descompone la epidermis para promover la renovación celular.
Acné juvenil, imperfecciones, piel más tersa o falta de densidad... Sin embargo, los beneficios de los peelings superficiales no se limitan a esto: piel más tersa, tono uniforme, poros más cerrados, tratamiento del acné juvenil, manchas de pigmentación, efectos del daño solar, sequedad o incluso falta de densidad... las aplicaciones son numerosas, por lo que este tipo de peeling puede satisfacer muchas necesidades. Además, no requiere "esconderse" después del procedimiento cosmético, aunque los pacientes pueden experimentar una sensación similar a una quemadura solar intensa o incluso una ligera descamación.
Para los peelings superficiales, se pueden elegir dos tipos de productos, cada uno con un mecanismo de acción específico. Pueden ser a base de ácidos frutales, como el ácido glicólico, a menudo combinado con otros ácidos frutales (AHA o BHA). Estos ácidos son fáciles de neutralizar, lo que permite un control preciso de la aplicación. Alternativamente, estos peelings pueden ser a base de TCA, un ácido eficaz que la piel neutraliza de forma natural, por lo que no requiere intervención médica.
Independientemente del tipo, los peelings no deben realizarse en cualquier momento ni de cualquier manera. Si bien los peelings con ácidos frutales se pueden usar en todo tipo de piel, clara u oscura, el TCA no es adecuado para las pieles más oscuras. Además, todos los peelings superficiales se realizan entre octubre y abril, es decir, fuera de los periodos de sol. Finalmente, la cantidad de peelings durante este periodo dependerá de la indicación, el tipo de piel y el producto elegido.
Aparte de estas pocas restricciones, este tipo de peeling es adecuado para la mayoría de las personas, ya que se puede realizar en zonas tatuadas, en pacientes con lunares o en aquellos con queratosis actínica (correspondiente a una lesión precancerosa). Sin embargo, los peelings no son adecuados en casos de cáncer de piel o rosácea.
Recomendaciones finales para garantizar que sus sesiones de peeling se desarrollen sin problemas.
Hay algunas reglas que debe seguir antes del tratamiento:
• Evite usar ciertas cremas, especialmente las que contienen ácido glicólico u otros ácidos frutales, a menos que su médico estético se lo recomiende específicamente, ya que esto puede aumentar la profundidad de penetración del peeling.
• Evite las cremas a base de ácido hialurónico antes de un peeling de TCA, ya que el ácido hialurónico puede interferir con la profundidad de penetración del TCA y, por lo tanto, provocar complicaciones.
• Finalmente, para tonos de piel más oscuros, el médico debe recetar un estabilizador de pigmentación antes y después de la sesión. Para todo tipo de piel, se debe aplicar un protector solar de alta protección después del peeling.
Todas estas precauciones ayudarán a optimizar sus sesiones y permitirán que su piel revele todo su potencial.
Dr François PRUNIERAS
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