Un feto con síndrome de Kasabach-Merritt, un tumor vascular poco común y a menudo mortal, se salvó gracias a un tratamiento administrado antes del nacimiento. La afección, detectada en el séptimo mes de embarazo en Mulhouse, provocó una masa en el cuello del bebé que amenazaba con asfixiarlo y estaba destruyendo sus plaquetas.
Alertados por la situación, especialistas vasculares de Lyon propusieron un tratamiento prenatal con sirolimus, administrado a la madre y capaz de atravesar la placenta. Esto fue una primicia mundial para este tipo de tumor. El fármaco ralentizó el crecimiento de la masa y estabilizó la coagulación sanguínea del feto.
Issa nació por cesárea en noviembre de 2025 en Estrasburgo. Respiraba sin asistencia, solo necesitó una transfusión y su tumor se redujo significativamente. Los médicos elogiaron este tratamiento "excepcional", que evitó la muerte fetal.
Ahora, con tres meses de edad, el bebé aún presenta una masa en la cara, pero se desarrolla con normalidad. Bajo los cuidados de un médico en Mulhouse, continúa su tratamiento y evoluciona favorablemente, para alivio de su madre, que afirma haber "mantenido la esperanza" a pesar de su angustia.
Sophie de Duiéry
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