La Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES) ha publicado un informe que enfatiza que el vapeo solo debe considerarse una herramienta temporal para dejar de fumar. La agencia reitera que, aunque significativamente menos dañinos que el tabaco, los cigarrillos electrónicos no son inofensivos, especialmente para los no fumadores y los jóvenes.
Tras analizar más de 3000 estudios, los expertos identificaron riesgos cardiovasculares y respiratorios "posibles" o "probables". La nicotina, así como algunos líquidos sin nicotina, pueden aumentar la frecuencia cardíaca y la presión arterial. El informe también menciona el riesgo de EPOC y los posibles efectos en el feto expuesto in utero. Ningún estudio ha demostrado un efecto cancerígeno, pero se han observado marcadores biológicos consistentes con las primeras etapas de la carcinogénesis.
Los aerosoles de vapeo contienen 106 sustancias preocupantes, provenientes de los líquidos o del propio dispositivo. La Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES) advierte contra las mezclas caseras de líquidos para vapear, utilizadas por el 15% de los vapeadores, a veces con productos inadecuados como aceites esenciales.
El vapeo se está convirtiendo en un hábito a largo plazo: una media de 35 meses de uso, y el 61% de los usuarios son usuarios duales. Entre los adolescentes, el atractivo de los sabores frutales incentiva el consumo en personas sin antecedentes de tabaquismo. La agencia insta a reforzar la prohibición de la venta a menores y a evitar cualquier normalización del producto.
Frank Verain
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